Patatas Especiales para Freír

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Si estás buscando patatas para freír estás en el sitio adecuado, ya que aquí encontrarás al mejor precio a las 3 reinas de las patatas fritas: Agria, Frisia y Kennebec. Además, contamos con packs en los que puedes acompañarlas de ajos y cebollas.

Pero, si realmente quieres convertirte en el mejor chef de patatas fritas, sigue leyendo. En este apartado vamos a darte algunos consejos basados en las preguntas frecuentes de nuestros clientes, y que estamos seguros de que te van a ser muy útiles.

¿Cómo sacar el máximo partido a las patatas fritas?

Muchas personas nos preguntan acerca de cómo sacar el máximo partido a las patatas que fríen. A continuación vamos a abordar algunos consejos respecto a esto.

Elegir la variedad correcta

Por muy bien que se te de freír las patatas, si la variedad que has elegido no es la adecuada… es posible que no salga bien. Esto se debe a que no todas las patatas se comportan igual ante diferentes métodos de cocción.

En el contexto de las patatas fritas, podemos recomendarte 3 variedades con las que no puedes fallar:

  • La patata Agria es perfecta si lo que buscas es lograr esa textura crujiente por fuera y tierna por dentro de las patatas fritas gourmet. Más abajo en esta página te damos un truco para lograr mejor este efecto.
  • La variedad de patata Frisia es muy interesante también para freír, ya que no absorbe tanto el aceite, y es fácil hacer que quede «en su punto».
  • Por último, la patata Kennebec posee un sabor intenso que está siendo muy apreciado por los cocineros de renombre hoy en día, y que permite dar personalidad a muchos platos.

¿Mejor poner en remojo las patatas antes de freír?

Suele ser recomendable poner en remojo las patatas antes de freírlas. Según las vas pelando y cortando, ponerlas en remojo evita la oxidación y así no se te ponen marrones.

Además, si las dejas en remojo unos 15 minutos, vas a poder eliminar gran parte del almidón, que suele ser una de las causas de que se peguen entre si en la sartén o la freidora.

¿Con qué aceite hacer las patatas fritas?

Existe mucho debate sobre qué aceite utilizar a la hora de freír las patatas. Los principales candidatos son el aceite de oliva y el de girasol, que es más barato. Pero ¿Cuál es el indicado?

Hay una parte de subjetividad en esto, y una parte de ciencia. El argumento subjetivo es el de que el aceite de oliva le da un sabor característico a las patatas que a algunas personas les gusta, y otras detestan. Gustos personales aparte, hay otros argumentos.

Para ello, debemos tener en cuenta la degradación del aceite a altas temperaturas. Los aceites que poseen en su composición química un menor número de dobles enlaces son más estables ante el calor. Cuando el aceite se degrada, favorece a la formación de sustancias que no son del todo buenas para la salud, por lo que lo deseable es evitar esto.

En este sentido, el aceite de oliva tiene una mayor tolerancia al calor, gracias a sus ácidos grasos monoinsaturados frente a aceites de girasol, soja o maíz, que tienen abundantes ácidos grasos poliinsaturados (que tienen varios dobles enlaces). Esto no significa que estos aceites de cocina sean «malos» de por si, pero a temperaturas superiores a los 180ºC sí se puede ver una degradación mucho más rápida.

Una alternativa más económica al aceite de oliva, y que está a medio camino entre los dos mundos, es el aceite de girasol con ácido oléico, que aguanta mucho mejor que el aceite de girasol normal, degradándose menos ante las altas temperaturas.

La reutilización del aceite

Lo ideal es que no se reutilice el aceite demasiadas veces. Es tentador aprovechar el aceite de la freidora para varios usos, pero si freímos a altas temperaturas vamos a tener un aceite muy degradado y que puede ser perjudicial. 2-3 veces como mucho podría ser razonable a la hora de no desperdiciar aceite.

Por supuesto, encontrarás gente en internet que habla de colar el aceite y dividir entre aceite para patatas, para carne y para pescado en distintas aceiteras, «refrescándolo» con aceite nuevo cada tanto. Es cierto que el aceite usado fríe más rápido que el aceite nuevo, pero por lo que hemos explicado sobre los perjuicios para la salud, quizás no sea tan buena idea.

Tendría sentido si fries a una temperatura más baja, cosa que en la freidora suele ser fácil de ajustar. De esa manera el aceite «aguanta» más, pero siempre con precaución. Un aceite demasiado reciclado puede dar también sabor a «requemado» a los alimentos, estropeando el plato. Es común encontrar ese sabor a requemado en ciertos bares.

¿A qué temperatura freír las patatas?

Generalmente suele recomendarse freír las patatas entre los 140 y los 190 grados. Con la temperatura debes tener en cuenta que el aceite suele empezar a degradarse a partir de los 180ºC, que es cuando empieza a humear. Dependiendo del tipo de aceite que suelas usar, esto puede ser más o menos importante.

Cómo freír patatas para que queden crujientes

Si buscas el efecto de patata frita tierna por dentro y crujiente por fuera que pueden darte variedades como la Patata Agria, hay algunos trucos que puedes llevar a cabo para intensificar este efecto. La clave está en freírlas dos veces:

Necesitas dos sartenes, una sartén para la primera parte, donde freiremos la patata a 120ºC o 160ºC durante unos 7 u 8 minutos, y otra sartén preparada para la segunda fase, donde las doraremos y dejaremos crujientes friéndolas a 190ºC durante unos 5 minutos adicionales.

Si lo queremos hacer en la freidora, podemos freír primero a fuego lento, luego sacar la cesta dejando que escurra el aceite de las patatas, aumentar la temperatura y volver a sumergir las patatas cuando el aceite esté a 190º para lograr el mismo efecto.

¿Cuánto tiempo freír las patatas?

El tiempo de fritura ideal de las patatas va a depender de distintos factores como la variedad de patata, el tipo de aceite, la cantidad que estemos friendo, la temperatura aplicada… etc. Sin embargo, hay formas de saberlo a pesar de tener tantas variables en juego.

La clave se encuentra en el color de la patata. Una patata que está bien frita va a tener a tomar un color más dorado. Cuando veas que se están «dorando» es que es el momento de sacarlas de la sartén. Si te pasas, empezarán a ponerse negras, y no queremos eso.

La experiencia te va a ir ayudando a la hora de saber el momento preciso de sacar las patatas para que ni te queden crudas ni se te quemen.

Consultas frecuentes

Existen algunas preguntas frecuentes que nos hacen a la hora de freír las patatas. En este apartado vamos a recoger la respuesta a algunas de ellas.

Freir patatas sin que se peguen

Si se te pegan las patatas puede deberse a varias razones. La principal puede ser el aceite, si no estás poniendo suficiente se te pueden pegar a la sartén. Siempre de todas formas es conveniente utilizar sartenes antiadherentes.

Por otro lado, si las patatas se pegan entre si, se puede deber al almidón. Algunas variedades de patata tienen más almidón que otras, y son propensas a esto. La solución para que no te pase es poner en remojo las patatas ya cortadas unos 15 minutos, antes de ponerlas en la sartén. Esto ya lo abordamos en un apartado anterior.

¿Por qué al freir patatas sale espuma?

La espuma en el aceite puede deberse a varios factores. Una de las principales causas es el estar empleando un aceite que ha sido reutilizado ya demasiadas veces, y que contiene impurezas. Si ese es el caso, tenías que haber ya cambiado el aceite.

Sin embargo, otro motivo es el que se produzca una bajada muy repentina de la temperatura, o que estés friendo a demasiada baja temperatura. Esto es común cuando fries alimentos congelados, ya que el frío que traen puede bajarte la temperatura del aceite cuando estás friendo uno tras otro.

A pesar de esto, es bueno saber que existen en el mercado también aceites antiespumantes, que generalmente se emplean en hostelería. Dependiendo de tus necesidades, puedes buscar más información sobre ellos.

Aparte de la sartén o la freidora ¿Dónde más se pueden freir las patatas?

Este último apartado es quizás más como curiosidad, aunque nunca se sabe si vas a necesitar poner en práctica estas soluciones alternativas. Siempre hemos hablado de freír en la sartén o en la freidora. Sin embargo, existen otros lugares donde puedes también cocinar tus patatas fritas.

Microondas

Generalmente en el microondas lo que se suele hacer son patatas fritas más tipo «chips», es decir, similares a los snacks que se compran en polémicas bolsas llenas de aire, pero infinitamente más saludables.

Para lograr este efecto, y que te queden bien crujientes, debes cortar las patatas en láminas finas. En muy importante que todas tengan el mismo grosor, para que se cocinen al mismo tiempo.

Una vez tengas esto, debes poner en remojo las patatas para que pierdan almidón y no se peguen entre si. A la hora de meterlas en el microondas deberás ponerlas en un plato en una sola capa, añadir sal y especias al gusto, y cocinarlas durante unos 5-6 minutos.

Si vas a hacer mayor cantidad de la que cabe en una tanda de tu microondas, entonces conviene dejar las otras en remojo para que no se oxiden mientras se van cocinando las que están en el microondas.

Freidora de aire sin aceite

El primer paso siempre es poner en remojo las patatas. Esto, como hemos explicado, permite eliminar el almidón y lo que es más importante: evita que se peguen las patatas entre si en la freidora.

El tiempo de cocción puede variar, pero si quieres aprovechar nuestro truco de fritura en dos fases que te explicamos más arriba, haremos una primera cocción a baja temperatura, entre los 120ºC y los 160ºC durante unos 10 minutos.

Una vez pasada esa fase ponle la sal, las especias… etc, y rocía con algo de aceite en spray muy levemente. Entonces sube la temperatura a 190ºC para que queden crujientes por fuera. Conviene que en esta fase las vigiles hasta que estén en su punto, cosa que debería llevar unos 5 minutos más.

Robots de cocina

Si quieres freir patatas en un robot de cocina, ya sea una olla GM, una Termomix o el polémico robot de cocina de Lidl, el proceso es similar al de la freidora de aire que hemos explicado en el apartado anterior. Puede tener alguna particularidad en cuanto al tiempo de cocción, pero a grandes rasgos es lo mismo.