
Guía rápida
Si las guardas bien, te aguantan 1 mes sin perder textura ni sabor.
Recibes un saco de 10 o 20 kg y empieza la duda: ¿dónde lo pongo? ¿lo lavo primero? ¿la nevera? Aquí tienes lo que de verdad funciona, sin teoría innecesaria.

Esos cuatro adjetivos resuelven el 90% de lo que necesitas saber. El otro 10% son detalles que también vamos a contarte, pero si te llevas solo una idea de esta página, que sea esta.
La temperatura ideal es fresca, no fría. Por encima de 12°C, la patata empieza a brotar. Por debajo de 4°C, el almidón se convierte en azúcar y la patata se vuelve dulzona.
Dónde: bodega, garaje, despensa interior.
Humedad ambiental, no humedad de superficie. Si guardas las patatas mojadas o sudadas, se pudren rápido. Si el sitio es húmedo del tipo condensación o moho, también.
Dónde: lejos de fregaderos y baños.
La luz directa hace que la piel se vuelva verde. Esa parte verde contiene solanina, que es ligeramente tóxica. Una patata expuesta a luz no se estropea, pero tendrás que pelarla más profunda.
Dónde: cajón cerrado, saco de tela, despensa con puerta.
La patata respira. Necesita circulación de aire. Guardar en bolsa de plástico cerrada acelera la pudrición porque atrapa la humedad que la propia patata libera.
Dónde: caja de madera, saco de yute o papel, cesta de mimbre.
El escenario perfecto. Temperatura estable todo el año, sin luz, con ventilación natural. Si tienes este espacio, no busques más.
Bien, siempre que esté lejos del horno y del frigorífico (que generan calor). Mantén la puerta cerrada y mételas en una caja o saco.
Funciona si el espacio es seco, no se calienta en verano y no congela en invierno. Cuidado con la humedad si es exterior.
Aceptable a corto plazo (1-2 semanas). El problema es que la cocina se calienta cuando cocinas y eso puede acelerar la brotación.
Solo en caso de emergencia y por pocos días. La nevera está demasiado fría: convierte el almidón en azúcar y la patata sabe dulzona.
No. Las patatas crudas no se congelan: se descomponen al descongelar, quedan blandas y acuosas. Patata cocinada sí se puede congelar.
La tierra actúa como protector natural para evitar ponerse verdes con la luz directa. Lávalas justo antes de cocinar, no antes.
La patata respira. El plástico cerrado atrapa humedad y acelera la pudrición.
La luz las pone verdes. Si las tienes en una cesta a la vista, cúbrelas con un trapo.
La cebolla libera gases que aceleran la brotación de la patata. Mantenlas siempre separadas.
El frío convierte el almidón en azúcar. Patata dulzona, fritura oscura. La nevera no es para esto.
| Variedad | Conservación realista |
|---|---|
| Agria | 1 mes - mes y medio |
| Agria IGP | 1 mes - mes y medio |
| Kennebec | 1 mes - mes y medio |
| Kennebec IGP | 1 mes - mes y medio |
| Monalisa | 1 mes - mes y medio |
| Frisia | 1 mes - mes y medio |
| Liseta (cocer) | 1 mes |
| Spunta (nueva) | 3-4 semanas |
Las variedades tempranas como Spunta y Liseta tienen piel más fina y no aguantan tanto como las de conservación. Si compras estas, consúmelas antes.
Brotes largos y profusos: la patata ha empezado a consumirse a sí misma.
Muy verde por dentro: demasiada solanina al pelarla.
Tacto blando o esponjoso: ha perdido firmeza estructural.
Olor agrio o a podrido: descártala sin pensar.
Líquido pegajoso oscuro: fuera y limpia bien la zona donde estaba.
Aunque la regla de oro cubre casi todo, siempre hay dudas sobre casos concretos. Aquí te dejamos las respuestas rápidas a lo que más nos preguntáis para que disfrutes de cada saco al máximo.
No, mejor no. La humedad superficial acelera la pudrición. Lávalas justo antes de cocinar. La tierra que traen es lo que las protege.
Por exposición a la luz. Esa parte verde contiene solanina, una sustancia ligeramente tóxica en cantidades altas. No tires la patata: pélala más profunda en la zona verde y úsala normal.
Depende. Brotes pequeños (menos de 1 cm) se quitan con la punta del cuchillo y la patata se cocina normal. Brotes largos y profusos indican que la patata ya está cediendo y conviene descartarla.
Porque a temperaturas por debajo de 4°C el almidón se convierte en azúcar. Resultado: patata dulzona, fritura oscura y, en algunos casos, formación de acrilamida al freír. La nevera está pensada para otras cosas.
No. Al descongelarlas quedan blandas, acuosas y se descomponen. Sí puedes congelar patata ya cocinada: frita, asada, en puré.
Si están sumergidas en agua fría en la nevera, 24 horas máximo. Después empiezan a oxidarse y a perder textura.
Con un saco de 20 kg y la conservación correcta, tienes patata gallega para mes y medio sin pensar más en el supermercado.

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